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Créeme que había escuchado y leído de ella pero, la disciplina positiva encendió mi fuego por ella y plasmó en mi vida cómo cambiaba las relaciones de pareja su uso. Hoy, entre otras cosas, quiero darte 5 tips para que implementes y/o mejores la comunicación asertiva en pareja.

¿Qué es la comunicación asertiva en pareja?

Hay una necesidad común entre ambos géneros: comunicarnos.

Ambos géneros convivimos en el mismo mundo pero no tenemos las mismas percepciones. Las mujeres entendemos el entorno pniendo énfasis en la observación, emoción, intuición y el amor. Los hombres son más abstractos y racionales. Más que incompatibles somos hermosamente complementarios si conseguimos enriquecernos de las diferencias y, aprovecharlas para el beneficio individual y mutuo que tenemos. ¿No te parece fascinante? A mi, sí.

Sin embargo, esto puede ser muchas veces fuente de desencuentros. Por eso la comunicación asertiva en la pareja se hace casi indispensable.

La comunicación asertiva es un estilo comunicacional que nos permite la expresión de sentimientos, emociones y necesidades en una situación de respeto y acogimiento de las personas con las que interactúo, en este caso, la pareja.

¿Sabes cómo la veo yo? Como una expresión más de amor: de amor por mi: dónde en este espacio me permito mi famoso  (entre mis clientas) «quiero, puedo y me lo merezco»; de amor por la persona que tengo enfrente «te quiero tanto que voy a encontrar la forma de decir mis necesidades sin que te hieran y a encontrar el modo de que ambos nos sintamos acogidos».

Así que estás en lo cierto: para poder expresarnos de forma asertiva tenemos que tener un buen nivel de autoestima porque si no, los desencuentros lo vemos como una gran amenaza y esto crea un elevado grado de ansiedad. Y, ¿te cuento un secreto? La ansiedad y la asertividad no se llevan bien.

Entonces, ¿tenemos otros tipos de comunicación?

Oh, sí. Ya lo creo. Otros que si son amigos de la ansiedad. Te los presento a continuación.

  • Comunicación pasiva. No manifiesta ni defiende sus derechos propios, los de los demás están por encima. En su comunicación no verbal se puede ver manifestaciones de tensión. Trata de no ofender o molestar  a costa de su alta capacidad de esfuerzo o sacrificio. Genera aceptación y relaciones abusivas.
  • Comunicación agresiva. Hay una defensa excesiva de sus interés. La manifestación de la otra persona se siente como un ataque por lo que la persona de comunicación agresiva tiende de atacar y esto genera un aumento de la ansiedad. Dado que su creencia interna es que, o hay ganancia, o hay pérdida. Genera rechazo en los demás.
  • Comunicación pasivo-agresiva: Este suele ser el caso de las personas con baja autoestima. Su forma de comunicarse pasa por uso del sacarmo y la ironía. Las usa cuando siente rabia o frustración por un desacuerdo, si no generalmente permanece callado o se aleja. Se busca la aprobación y hay un miedo a excesivo a manifestar de forma abierta opiniones o necesidades por miedo a las consecuencias y esto les hace tolerar situaciones que a largo plazo les pesa. Es por ello, que a largo plazo, puede que haya situaciones de «estallido emocional» al no haber manifestado y gestionado sus emociones dañando así las relaciones. Y ven a la otra persona, de algún modo, «el culpable» por el que han hecho esas concesiones. Cuando en muchas ocasiones puede que no haya habido petición por la otra parte o, si la ha habido, ha sido la persona afectada, en última instancia la que ha accedido y ha declinado así la oportunidad de expresar o negociar su parecer.

«La forma en cómo nos comunicamos con otros y con nosotros mismos determina la calidad de nuestras vidas».

Anthony Robbins.

comunicación asertiva en pareja

Cuáles son los principios básicos en la comunicación asertiva en la pareja.

Pregunta.

No des nada por hecho: pregunta. Recuerda que interpretas el mundo desde tu prisma. Muévete desde la curiosidad y no desde la acusación. Una te lleva a responder y la otra a reaccionar.

Pedir o demandar.

«Cariño, para mi es importante el descanso, ¿podrías ponerte los cascos para escuchar tu programa de radio?» versus «¡Ponte los cascos que no puedo dormir!».  O lo que es lo mismo pedir versus demandar, o como llamar a la empatía o hacer que huya rápido por la puerta, ¿no te parece?.

Foco.

Centrarnos solo en un único punto en la conversación. Si quiero expresar que me ha molestado que no estuviera la comida preparada cuando tenía poco tiempo, debo conversar de cómo eso me ha hecho sentir a mí. Ahorrarnos de hablar de lo independiente o egoísta que me pareces, por ejemplo.

Atiende a tus emociones.

Me gustaría explicarte las emociones como lo hago con mis clientes, haciendo una metáfora con los emails.

Las emociones traen mensajes, como los emails. Llegan y, a veces no es el momento (para las que se catalogan como desagradables ya te anticipo que nunca te lo va parecer). Has visto que ha llegado pero has decidido mirar a otro lado. Al igual que ese email que has ojeado por encima  y te has prometido que luego le ponías plena consciencia. Pero ahí se ha quedado. Y un día, alguien te dice «si te lo mandé por correo» o «lo ponía en este correo». Y te conlleva una reacción emocional porque ¡zas! si lo hubieras atendido antes…Algo así ocurre con tu emoción: has ignorado el mensaje que tenía que decirte, el que conecta con tu foro interno. Si se repite alguna situación que despierta eso de tu foro interno la emoción será más intensa y, gestionarla será más intenso y más urgente. Así que, las emociones en pareja, de a trocitos y con consciencia plena. 

Etiquetas, lejos de tu pareja y de ti.

La mente tiende a encasillar por ahorrar recursos cognitivos, así que «gracias mente por todo lo que haces por mi, aunque aquí voy a poner consciencia». Las etiquetas nos limitan enormemente, hace un tiempo escribí un post sobre esto. Mejor habla de lo que acontece en este momento. Lejos de encasillar en «eres un vago», mejor un «La ropa no está recogida y creo que dijimos que lo harías tú, ¿es así?». Que nos encasillen genera rechazo y por lo tanto defensa. Por otro lado, aumenta la probabilidad de que se repita la acción no deseada. «Si ya me han catalogado, ¿para qué voy a hacer algo diferente?.»

No generalices.

Nunca, siempre, todo, nada…Lo que en psicología llamamos, sobregeneralización. Puedes aprender más aquí sobre esta distorsión cognitiva que tan implementada tenemos.

Pregúntate antes de hablar: ¿verdaderamente siempre, siempre…o nunca, nunca…?.Busca ejemplos que desmonten esta tendencia inicial.

Concordancia del mensaje.

Asegúrate de expresar lo mismo con tu comunicación no verbal porque siempre va prevalecer esta: postura corporal, tono de voz…Quieres expresar amor por ti y el próximo, tu pareja. ¿Lo harías con voz alta y brazos entrelazados, por ejemplo…? Seguro que no.

Consciencia en aportar valor a la relación.

Apelar a la sinceridad no es lo mismo que cometer «sincericidios», como el famoso tema de Leiva. ¿Qué consecuencias va a tener lo que quiero decir? ¿Va añadir valor a la relación que lo comente?. Recuerda que el sostén del amor es el amor en si mismo y el cuidado.

Comnicación asertiva es amor

5 tips para la comunicación asertiva en pareja

Y aquí 5 tips concentrados para que pongas en marcha la maquinaria del aprendizaje y comiences a implementar.

Aprende a gestionar los silencios.

Escuchar con atención es un acto con reflexivo. Los silencios nos permiten masticar la información recibida y filtrar los propios mensajes. No verlos como amenazantes que tenemos que eliminar de la comunicación y llenar el vacío con palabras llenas de vacío, en el mejor de los casos, o mensajes hirientes. Debemos entender que para los hombres los silencios son necesarios porque son más reflexivos en sus mensajes.

«Yo me siento…»

Aléjate de buscar culpables. Es una interacción entre dos personas diferentes y se aman. Él o tú no hacéis para provocar el mal en la otra persona. Por lo tanto huyamos del «Tú haces que yo..» o el hiriente «por tu culpa…». Además, así nos posicionamos como víctimas y recuerda que tú tienes todo tu margen de actuación que contempla infinidad de opciones. Formulemos un «yo me siento triste cuando decides…». Sé dueña de tu vida y de tus emociones; no víctima.

Devoluciones asertivas

Cuando nos verbalizan algo sobre nosotros mismos, suele provocar defensa como hemos dicho…Tómate unos segundos. Y devuelve con interrogación (acompañanando con los elementos no verbales al diálogo).

Por ejemplo: «Eres muy desordenada. Es un caos todo». «¿Cómo podemos mejorar el caos?¿En qué casos sientes mi desorden?». En este caso llevamos la conversación a los principios de la comunicación asertiva: foco en el problema, preguntamos, no sobregeneralizamos…

Opiniones versus juicios.

Vierte opiniones no juicios. «Esto así no vale» esto conlleva a dar media vuelta y fin de la conversación si no opinamos del mismo modo. Si emites opinión personal volvemos a la primera persona «a mi me parece que así no funcionará». Genera diálogo, lo más probable es que a la conversación le siga un: «¿Qué es lo que no te agrada?. Seguimos en el bucle asertivo, ¿lo ves? Volvemos al foco, a la concreción…Estamos más cerca de una acuerdo que nos acoja a ambos.

La fórmula: Objeto – Acción

Aquello que no puedas verbalizar en primera persona procura que no sea en segunda, que vaya dirigido a objeto y acción.

Me explico con un ejemplo:

«Cariño, ¡qué mal has colgado el cuadro!». Quizás podríamos probar con un «cariño, ese cuadro no está recto». Uno apela a generar emoción de culpabilidad o rechazo y el otro tan solo transmite el mensaje de una forma aséptica donde el cuadro  es el objeto y la acción es el verbo estar.

Reflexiones

Estoy segura que todo tiene sentido en tu cabeza y que quizás solo he ordenado y verbalizado cosas que has sentido en alguna ocasión.

Al final, llevarlo a la práctica son pequeñas acciones llevaba a la cotidianidad.

La dificultad suele surgir en autogestionarnos. Sobre todo cuando la carencia de amor propio nos hace desdibujar nuestros propios límites.

Por eso la asertividad se practica desde el amor. Sentir que merecemos, que podemos manifestar y que tenemos recursos para afrontar lo que conlleve nos hará vivir las dificultades que surgen en pareja son transitables y hasta favorecedoras en función de la gestión que hagamos de estas. Y que si en algún momento, no lo es estaré siendo fiel a la persona de mi vida: a mi misma.

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